Alumnos de AFAES cultivan y consumen los
alimentos cosechados en "Pena Parda"
Cada día, desde
la sede de la asociación
AFAES
Porta Nova
sale un grupo
de personas dispuestas a pasar una jornada de trabajo y
aprendizaje en tareas agrícolas. Una finca, un
invernadero y una nave son las propiedades que el
Concello de Narón le cedió hace un año a la entidad para
que los discapacitados psíquicos pudiesen impulsar una
importante iniciativa que hoy es una realidad, la
escuela agrícola de Narón.
Después de
reponer fuerzas comiéndose un bocadillo, sobre las diez
de la mañana, los jóvenes todos ellos de
Narón
comienzan a trabajar, tras recibir las pertinentes
recomendaciones de su monitora, Sol Otero, encargada de
explicar las labores y repartir las tareas diarias.
Empezamos viniendo 16 personas, pero habitualmente ahora
somos entre seis y siete, explica la profesora.
A pesar del mal
estado en que encontraron las instalaciones, hoy se
puede ver el gran trabajo que todos ellos
han
realizado. Reponer la lona del invernadero, desbrozar el
terreno, podar árboles, replantar especies y retirar
ejemplares secos, son algunos de los trabajos que ha
realizado el grupo, que permanece en el lugar durante
unas tres horas diarias. En este tiempo, y desde hace un
año, son más que satisfactorios los resultados
obtenidos. A la limpieza de la zona se suma el cuidado
de las plantas, desde que se siembran, y la calidad de
los productos allí cultivados, sin utilizar ningún tipo
de herbicida, insecticida o sulfato.
Un invernadero
completamente rehabilitado sirve para almacenar las
diferentes especies. Nabizas, acelgas,
patatas,
pimientos, brécol, lombarda, calabacín, pepinos,
guisantes y fresas son algunas de las especies que se
pueden ver en Pena Parda. Además, las flores e incluso
el tabaco, tienen su propio espacio dentro del
invernadero y se cuidan igual que el resto de las
plantas cosechadas.
Las patatas aún
están creciendo, pero las lechugas del invernadero ya
tienen el tiempo suficiente para ser degustadas. Así lo
han hecho algunos de los alumnos, que tras la
correspondiente sesión diaria, tienen la oportunidad de
llevar a sus casas algunos de los alimentos cosechados
en Pena Parda.
La monitora
asegura estar muy contenta con el trabajo del grupo,
reconociendo que el clima, en determinadas ocasiones,
les obliga a estar únicamente dentro del invernadero.
Necesitaríamos estar aquí más tiempo, pero vamos poco a
poco, afirmó Sol Otero, mientras asegura que mantiene la
esperanza de que el convenio firmado con el Ayuntamiento
para poder utilizar las instalaciones se renueve este
año.
PROGRAMA
DE HORTICULTURA:
El año 2004 iniciamos gracias a la estrecha
colaboración del Concello de Narón, y el apoyó
económico de la
Fundación Barrié el programa de formación en
tareas de huerta. En este programa participaron
alrededor de 16 usuarios y su formación en está
área va a ser encauzada para la integración en un centro
de empleo protegido. Están en la fase de formación y
asisten al taller de huerta en grupos de 8 usuarios los
cinco días de la semana.
En
cuanto a las características generales de los
destinatarios, personas con enfermedad mental que puedan
insertarse en el mercado laboral, incluimos tanto
aquellos que
habían trabajado en el campo como los que nunca habían
cogido un apero. Partimos de un número variable de
personas, aunque la media de asistencia fue de 6 por
día. La formación o nivel formativo va desde licenciados
hasta personas con estudios primarios incompletos. La
edad media es de 30 a 45 años, aunque alguno es mayor y
otros son más jóvenes.